Dridma Rivas, ejemplo de constancia en tiempos de crisis
El club de sófbol se supera cada año con perseverancia e ilusión
Decir Dridma es decir historia del sófbol femenino en España. Decir Rivas es certificar la apuesta de un municipio por los dos deportes del bateo, béisbol y sófbol. Dridma Rivas es la combinación de historia y futuro del sófbol en torno a un grupo de veteranas y una amplia cantera de jóvenes jugadoras.
Dridma Rivas se creó en enero de 2006, pero era el relevo de lo que durante 15 años fue la sección de sófbol femenino del CBS Rivas. Una etapa gloriosa en la que se lograron tres ligas en División de Honor (1996, 1998 y 1999), cinco Copas de la Reina (1995, 1998, 1999, 2000 y 2001) y un subcampeonato de Europa en Serie A en el año 2000.
En 2006, y ante los cambios que se planteaba la Federación Internacional para diferenciar definitivamente el sófbol del béisbol, Dridma Rivas se adelantó y volvió a ser una entidad independiente como lo fue con el nombre de Dridma (Madrid, al revés) de 1988 a 1991.
La diferencia entre deportes no es que lo practiquen uno los hombres y el otro las mujeres, sino en el peso de la bola y las distancias entre bases, entre otros aspectos técnicos.
Este año no han empezado con muy buenos
resultados la liga, pero esperan
remontar en la segunda vuelta.
Desde entonces, es decir, desde 2006, un grupo de veteranas, encabezadas por su presidenta, María Jesús Luengo ‘Chusa’, y magníficamente escoltada por directivas y jugadoras tan significativas como Martha Moya, Cristina Gómez del Pulgar, Susana Sesmero, Chiqui Vázquez, Liliana Otermin ‘Lili’, Patricia Sáenz ‘Patty’ y Olga Marco, están gestionando un club que actualmente basa su potencial en una emergente cantera.
Y es que los tiempos no acompañan tanto para las seniors. Se mantienen en División de Honor, pero desde su ascenso en 2007 su mejor puesto ha sido el cuarto. Este año no han empezado con muy buenos resultados la liga, pero esperan remontar en la segunda vuelta.
Su presidenta, Chusa, lo explica: “El sófbol supone una dedicación muy poco compatible con otras actividades y en estos tiempos de crisis, la gente está priorizando en la búsqueda de un trabajo antes que entrenarse con un equipo de élite pero con vocación altruista”.
Lili, que combina su faceta de entrenadora con la de jugadora, se plantea esta temporada de transición deportiva y marca como único objetivo el de jugar y mantener la categoría. “Iremos subiendo a División de Honor a una serie de jugadoras juveniles muy comprometidas y en las que se atisba una buena hornada para el club”, añade esperanzada Lili.
Desde que se creó el Dridma, y con el apoyo
del Ayuntamiento, se ha dado a conocer
el sófbol en los colegios públicos.
Los próximos partidos del equipo senior que se pueden ver en casa se celebran el próximo 16 de mayo, ante Viladecans, y el 13 de junio, en la última jornada de liga, frente a Krafft San Sebastián.
Muy cerca de las juveniles hay otro grupo de cadetes que viene con paso firme, tal y como cuenta Lili: “El año pasado España se trajo la medalla de bronce en del Campeonato de Europa y en la selección había cinco jugadoras del Dridma Rivas”. Lili era además la seleccionadora.
Hay un factor en el que coinciden con contundencia Chusa, la presidenta, y Lili, la entrenadora, cuando hablan de que los equipos juveniles y cadetes conforman “un grupo estupendo”. Son los padres.
“Aportan una energía muy necesaria que hace que en el club nos sintamos plenamente respaldados”, manifiesta Chusa. Mientras que Lili comenta que “el ambiente entre los padres es estupendo y da gusto ver como se organizan en los viajes y como acuden todos, pasándoselo además muy bien”.
Sobre estos tres equipos, seniors, juveniles y cadetes, se asienta una cantera emergente. Son las escuelas municipales de sófbol. Desde que se creó el Dridma, y con el apoyo del Ayuntamiento, se ha dado a conocer el sófbol en los colegios públicos.
“Con entusiasmo se puede llegar
a jugar en la selección española”
Unos 60 niños y niñas, entre los 7 y 12 años, coordinados por Miriam Trigueros y Rocío García ‘Fibi’, conocen y practican el deporte dos horas a la semana. Y se han conformado dos grupos en el colegio Las Cigüeñas, otro en el Mario Benedetti y dos más, con niños y niñas de varios colegios, que se entrenan y conforman el grupo del polideportivo Cerro del Telégrafo.
Fibi dice que la clave de que se apunten tantos chicos y chicas se debe a la promoción y captación que hacen tanto ella como Miriam los primeros días de curso en los colegios. “Les llama mucho la atención el material que les llevamos para que conozcan el deporte y se nos apuntan muchos”, apunta Fibi.
A Lili, una perseverante jugadora, aunque haya cumplido 40 años y sea madre, le preguntamos, por último, cómo animaría a niños y niñas a practicar el sófbol. Y lo tiene muy claro y ofrece altas expectativas: “Pues, mira, les diría que con entusiasmo, y teniendo en cuenta el club en el que ingresa y las instalaciones que hay en Rivas, pueden llegar a jugar en la selección española”.
Pero también les anima con los valores del deporte: “Al ser una actividad de conjunto se conoce mucha gente y se hacen muchas y buenas amistades”. Y añade: “Además hacemos viajes los fines de semana en los que vienen los padres y nos lo pasamos muy bien”.
Buen ambiente, deporte saludable, amistades verdaderas. Todo ello son los referentes en un club joven, pero con un poso histórico de largo recorrido. Dridma Rivas no se rinde a pesar de la crisis y, entre un grupo de veteranas apasionadas por el sófbol y de una ilusionada cantera, el futuro está garantizado.








